| La isla del vino |
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Lanzarote es la que está más al noreste de las siete grandes islas canarias, que forman en el Océano Atlántico una de las diecisiete regiones autónomas de España. Lanzarote está aproximadamente a 140 kilómetros del oeste de la costa marroquí y aproximadamente a mil kilómetros del continente español. Con una superficie de 845.94 kilómetros cuadrados tiene una porción superficial de 11.29 por ciento en el área total de la tierra canaria. El nombre Lanzarote, de forma popular, se dice que viene del conquistador Jean de Bethencourt del año 1402, cuando tras la conquista de la isla sin resistencia rompe una lanza: “Lanza rota”. Aunque menos más romántico pero más seguro, es el origen por el nombre del marinero genovés “Lancelotto Malocello”, cuando éste, entrado ya en 1312, mencionó la isla en su registro. En 1993 la UNESCO la declaró como reserva de la biosfera. La isla mide aproximadamente 58 kilómetros del norte (Punta Fariones) hasta el sur (Punta Pechiguera) y la extensión más grande del oeste al este es de 34 kilómetros. Desde el sur de Lanzarote hay una distancia de 11 kilómetros hasta la isla de Fuerteventura, y en el norte hay un kilómetro solamente hasta archipiélago Chinito, con las islas pequeñas: La Graciosa, Montaña Clara, Alegranza, Roque del Oeste y Roque del Este. De los 213 kilómetros de costa hay 10 kilómetros de playas de arena y 16.5 kilómetros de playas de grava, el resto consiste en costa rocosa. La isla posee dos macizos montañosos. En el norte de la isla el macizo de Famara con la cumbre Peñas del Chache se levanta a 671 metros, y en el sur Los Ajaches a 608 metros. En el sur del macizo de Famara sigue el desierto de arena de EL Jable, que separa el macizo de Famara de las montañas del fuego del parque nacional de Timanfaya. En la zona de Timanfaya ocurrieron del año 1730 a 1736 y en 1824 erupciones volcánicas fuertes, que enterraron grandes partes del campo más fértil varias aldeas y cortijos junto con cerca de 420 de casas. Hoy impresiona Lanzarote con superficies volcánicas, que se asemejan a un paisaje de la luna, cubiertas por la corriente negra de la lava, las montañas impresionantes del fuego, cráteres profundos, cuevas misteriosas, rocas exóticas y bahías con la arena negra de la lava. La lava es muy fértil, demostrado por los campos verdes, cultivos de vino, cactus, palmeras…. enmarcado por aldeas idílicas blancas y en contraste con las playas de arena blanca. |
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